El primer exoesqueleto de rehabilitación de Chile necesita una “ayudita”

Kiron es un emprendimiento que nació en el 2014  (de la mano de Juan Pablo Rodríguez, David Bravo y Francisco Espinoza) con el objetivo de desarrollar -desde la tecnología- soluciones para personas con movilidad reducida e incapacidad física.

En ese camino nació Get Up ®, silla de ruedas que permite a las personas volver a ponerse de pie, y Activate la silla de ruedas made-in-Chile, más liviana y económica en su tipo, ideal para personas que, a pesar de vivir en una silla de ruedas, tienen el coraje para enfrentar las difíciles calles y accesos de nuestro país.

El impacto de este -y otros- productos de Kirón, los ha posicionado de muy buena manera a nivel latinoamericano, gracias a la adjudicación de diferentes galardones: como el premio nacional de innovación y el reconocimiento a emprendimiento sociales de la FEDIT.

Akiles, el primer exoesqueleto de rehabilitación made-in-Chile

Con toda esa historia, en Kiron idearon Akiles, acrónimo para Asistente Kinésico para Locomoción Estimulada; su primer producto de uso clínico y entrada a las grandes ligas en cuanto a soluciones para personas con discapacidad. Este exoesqueleto robótico -el primero en su tipo- es una herramienta rehabilitadora de marcha humana, basado en principios de neurociencia que duplican el nivel de estimulación del paciente, lo que lo hará el doble de eficiente y con un valor 70% inferior a los elementos hoy existentes en el mercado.

Akiles tiene un costo de $120 millones debido a su manufactura, tecnología y objetivos. Ahí apareció el problema: Akiles requiere de fondos superiores a los empleados en su desarrollo para poder lograr una adecuada inserción en el mercado chileno y Latinoamericano. Hoy Kirón necesita  $90 millones para finalizar su desarrollo, de los cuales ya ha levantado la mitad, gracias a la colaboración de familiares y amigos, pero aún resta conseguir $45 millones más para terminar el dispositivo.

Juan Pablo Rodríguez, su gerente general y cofundador, explica “Decidimos lanzar este crowdfunding -el que se extenderá hasta el 31 de enero de 2019- porque queremos que todos participen de esta solución única en el país y así poder ir en ayuda de más personas, sin que el dinero sea un impedimento. Es una forma de contribuir al desarrollo social y formar parte de un negocio que estamos seguros rendirá frutos, porque quienes cooperen, pasan a ser inversionistas o socios de Kirón”.

Los detalles del crowdfunding

Para ayudar a terminar esta solución creada y diseñada en Chile, debes considerar algunas cosas: Lo primero, hoy Kiron es una empresa reconocida en el mundo de las soluciones para personas con capacidades diferentes y está valorizada por empresas especialistas en USD 8 millones. El proceso de levantamiento colaborativo de dinero apunta a una emisión del 5% de las acciones del emprendimiento.

¿Qué significa esto? Que quienes compren acciones de Kiron para terminar el Akiles, pasan a ser dueños de una parte de la compañía y podrán acceder a la repartición de utilidades una vez al año. ¿Y cuánto sale? El monto mínimo de inversión es de $900.000, lo que equivale a 10 acciones por persona (están valorizadas, para este proceso, a $90.000 cada una, valor 3 veces menor al establecido, de acuerdo a la tasación corporativa).

¿Triquiñuela, estafa piramidal o parecidos? Nada de eso, todo el proceso -con fecha máxima del próximo 31 de enero de 2019- es supervisado por un notario público, que considera la firma de un libro de accionistas, ronda de inversión y trámites legales adhoc, que incluye la firma de un documento de traspaso tras la transferencia de los fondos. Además, esta empresa es respaldada por CORFO, ProChile y SERCOTEC, entindades gubernamentales que han apoyado en gran medida es emprendimiento.

Si te interesa más, ingresa a www.kironstore.com para conocer a Akiles y envía un correo a jpr@kironstore.com

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