Análisis a las cintas más nominadas en los Oscar 2022

Amada y odiada en proporciones diametralmente opuestas, la ceremonia de los premios Oscar es uno de los hitos cinematográficos más relevantes del orbe. Cierre oficial de la temporada de premiaciones, los 94th Academy Awards, que se llevarán a cabo en el Dolby Theater en Hollywood, EE.UU., reúne a algunas de las mejores películas del año.

Pero no todas, porque sería imposible, ¿no? Tan imposible como poder verlas todas en el territorio nacional chileno. Pero algo se puede hacer. Y eso hicimos.

¿Qué hicimos? Pues vimos la mayoría de las películas nominadas este año que estuvieran disponibles, al viernes 25 de marzo, en el cine o en alguna plataforma de streaming accesible desde el territorio nacional, selección que no incluye las disponibles solo por arriendo o compra en formato físico o digital, ni tampoco cortos ni documentales.

Y para ser un poco más selectivos, también dejamos fuera las que sólo llegaron al listado final con una nominación. Lo siento Spidey.

Es lo que es y es lo que hay. Por eso, empezamos el listado de 17 películas con la que posee mas nominaciones. Estamos hablando de:

The Power of the dog

Dir: Jane Campion
Doce nominaciones
En Netflix

El retorno de la directora neocelandesa Jane Campion al foco fílmico mundial este 2021-2022 fue con todo. Premios y nominaciones en un sinnúmero de festivales para ella, su película y su elenco principal, “The Power of the dog” llega como la ultra favorita de esta ceremonia, con nominaciones por sus logros en la producción, arte y actuación, principalmente.

La película

Epica en escala e íntima en el diálogo y los momentos, “The Power of the dog” es un filme clásico. Contando la historia de un rudo vaquero -Benedict Cumberbatch versión Daniel Day Lewis en “Petróleo Sangriento”- que redescubre su verdadera naturaleza humana, Campion se cuelga de la escenografía natural de Nueva Zelandia y los ruidos ambientales, humanos o de la naturaleza, para desentrañar las relaciones con mucha tensión y poco relajo.

Apoyada con muy buenas actuaciones, un guión que mezcla sutiles tonos en las palabras con fuertes brochazos de emocionalidad y muchos momentos de preciosa fotografía, la favorita de los Oscar 2022 es, repetimos, un clásico. Esto implica que posee un ritmo pasmoso a ratos, lo que junto a la atosigante paz del entorno geográfico podría afectar el paladar de cerebros menos pacientes.

Dune

Dir: Denis Villeneuve
Diez nominaciones
En HBO Max

Aunque la ciencia ficción siempre ha tenido una relación tensa con la Academia, este año no podían obviar a “Dune”, épica espacial basada en la mítica obra de Frank Herbert que lleva años dando dolores de cabeza a productores, directores y creadores cinematográficos. Tuvo que llegar el francocanadiense Denis Villeneuve, a cargo de la existencialista “Arrival”, para darle su mejor forma: arrasó en la crítica, taquilla, streaming, y ya prepara su segunda parte.

La película

Si los menos aficionados al Duniverso sintieron fuertes vibras de Star Wars en “Dune”, es porque así de influyente es la obra de Herbert. En ese sentido, Villeneuve aprovecha todos los recursos disponibles -incluso la confianza del estudio para asegurar una segunda parte- y se da el tiempo, espacio y dimensiones suficientes para narrar la saga del joven Paul Atreides con total justicia.

Por eso domina en categorías de producción y mejor película. Repitiendo el truco de “Arrival”, Villeneuve redefine la escala en naves, espacios, salones y planetas, a lo que suma una historia que, aunque algo repetida, y en manos de un reparto estelar y generoso, se baña de nuevas emocionalidades gracias a la música y una edición de sonido estremecedora.

West Side Story

Dir: Steven Spielberg
Siete nominaciones
En Disney+

Volviendo a los Oscars después de tres años, y enfocado en producir  -según Imdb.com tiene 20 créditos en alguna etapa creativa-, Steven Spielberg se sentó nuevamente en la silla de director para homenajear a su padre y versionar un clásico de Broadway: Amor sin Barreras, que en su primera versión fílmica de 1961 se llevó 10 estatuillas. 

La película

Rara era la noción de ver al reputado Spielberg hacer un “remake” de un musical. Pero había dos elementos clave que daban fé: primero, que lo suyo era versionar la obra original y no el filme de 1961. Lo segundo, y más importante, era imaginarse lo que podía hacer el director de Jurassic Park con ese material.

Y lo que hizo fue una maravilla. Abrazando el texto original, y a la vez actualizando elementos para representar con mayor respeto la cultura puertorriqueña en el NYC de los 50, el director potenció forma, fondo, color y ritmo a un clásico que gana gracias a una producción que podría arrasar en las categorías ad hoc, desde cinematografía y edición de sonido hasta vestuario.

Con una larga y probada carrera, los antojos laborales de Steven Spielberg de estos tiempos suelen aparecer como Batman en las penumbras: de pronto, sin que nadie lo espere. Pero a diferencia de películas recientes que están lejos de ser memorables, su visión casi perfecta de “West Side Story” bien puede ser uno de sus filmes más interesantes en 20 años.

Belfast

Dir: Kenneth Branagh
Siete nominaciones
En cines

Considerada como “su película más personal”, el director británico Kenneth Branagh, que nació en Belfast, Irlanda del Norte, y se mudó de niño a Inglaterra escapando de los conflictos sociopolíticos que afectaban a los católicos en la ciudad , “Belfast” narra la historia de Buddy y su familia protestante que, tras un ataque de un grupo de manifestantes a sus vecinos católicos, debe decirte si seguir en Belfast o buscar un futuro en otro país.

La película

El retorno del alumno predilecto de William Shakespeare llega con esta historia personal y familiar, y que desde un principio te saca cuando muestra imágenes de Belfast moderna. Rápidamente pasamos al pasado y vemos como Buddy, que lucha con dragones junto a sus amigos del barrio, enfrenta por primera vez en su vida la ira de las manifestaciones que dieron vida a los infames The Troubles británicos.

Filmada en blanco y negro y con constantes homenajes al cine de la época, “Belfast” descansa en una historia directa, sin desvíos ni antojos de estilo. Con los conflictos establecidos desde un principio -familia humilde con padres separados por las circunstancias, niño dulce e influenciable, tensión sociopolítica en la ciudad-, la historia navega con calma, amenazando a ratos con tensiones que pueden explotar en cualquier momento.

Pero no ocurre. Nunca. Y esa ansiedad se nota en los rostros de los actores que, contenidos por sus propios miedos, deben reflejar esa tensión con miradas, consejos y pequeños actos. Por eso la cinta tiene nominaciones para Ciarán Hinds y Judi Dench como actores de reparto, pues actuán como sostén emocional del pequeño Buddy mientras Pa (un sorprendente Janie Dormer) y Ma (la norirlandése Caitríona Bafle) sortean la vida familiar con elegancia.

En definitiva, “Belfast”, que a priori parece una cinta dura sobre crecer pobre en la tumultuosa Belfast, es una biografía familiar que relata como los valores morales de los cercanos, independiente de tu religión, van moldeando a todos quienes son parte del grupo, pudiendo calificarse como un drama para toda la familia.

King Richard

Dir: Reinaldo Marcus Green
Seis nominaciones
En HBO Max

Biografía familiar noventera con foco en Richard, padre y entrenador de las hermanas tenistas Venus y Serena Williams, “King Richard” es un filme que algunos podrían definir como fan favorite, lo que explica que haya arrasado en varios festivales. Ayuda la actuación de Will Smith, avezado en esto de encabezar biografías y dramas sociales fílmicos mientras se pasea por cuanta alfombra roja haya disponible. 

La película

Reemplazando la bandera estadounidense con la piel del 90% de sus protagonistas, “King Richard” es una historia profundamente afroamericana. Mezcla el drama familiar con la épica deportiva de dos de las tenistas más reconocidas del mundo, en un contexto donde el racismo ya no habla de esclavos y linchamientos, sino de delincuencias, prejuicio social y enormes desafíos a la hora de representar la raza.

“King Richard” toca todas las teclas que la Academia ama. El problema es que no es mucho más que eso. Sin mayor innovación en la narrativa ni en el uso de los registros audiovisuales reales de la familia Williams, el filme es sólo una historia para que el -otra vez- soberbio Will Smith absorba la pantalla, siendo acompañado por un reparto parejo y sin fallas. Es, finalmente, un lindo y apropiado vehículo para que los actores se luzcan. Pero no mucho más.

Don`t look up

Dir: Reinaldo Marcus Green
Seis nominaciones
En Netflix

Con amplia experiencia en SNL, y tras una serie de gruesas comedias con Will Ferrell, Adam McKay agudizó su pluma para enfocarse en una sátira más cerebral: primero, explicando con manzanas la crisis subprime en la notable “The Big Short”, y ahora con “Don`t look up”, donde extiende la ironía a incómodos -y reales- niveles cuando el mundo decide ignorar la destrucción final de la Tierra por culpa de un cometa.

La película

Es difícil entender por qué esta sátira de Adam McKay está nominada como Mejor Película. Distinta es su presencia como Mejor Guión Original, y hasta música, pensando en que si hay un trabajo detallado a la hora de adornar y alivianar con ritmos modernos la historia de cómo el ser humano, fiel a su tradición, opta por lo menos sano para su futura existencia.

Pero eso no la hace una gran película. Tampoco ayudan las actuaciones que, tal como la sátira general del filme, se pasan en su caricaturesca intención. Todo en “Don’t look up” funciona como una extensión colorinche, y exagerada, de esta realidad. 

Y aunque se arma un interesante contrapunto entre el mediatizado y artificial mundo real que vemos en el film, y la imparable realidad del cometa del fin del la Tierra como la conocemos, “Don`t look up” no pasa de ser una película llamativa en su irónica y contingente premisa.

Drive my car

Dir: Ryusuke Hamaguchi
Cuatro nominaciones
En cines

Con fuerte presencia en categorías de alta gama, “Drive my car” es la sensación internacional del año. Adaptada de un cuento sobre “Hombres sin mujeres”, el film japonés ha arrasado donde se ha presentado gracias a la historia de un actor y director de teatro que lidia con la muerte de su esposa mientras tratar de dirigir una adaptación en múltiples idiomas de “Tío Vania” de Anton Chekhov.

La película

Aunque el éxito del cine asiático en occidente no es nuevo, es difícil pensar que “Drive my car” haya sido significativa para la Academia hace 10 años. Con casi tres horas de duración, enormes silencios y complicaciones dignas de un drama ruso, este filme es ciertamente una película para adultos con criterio formado y paciencia de santo.

Y es que Hamaguchi se toma todo el tiempo del mundo a la hora de explicar los momentos y los personajes. De hecho la premisa -hombre debe lidiar con la muerte de su esposa- comienza casi a 30 minutos de iniciado el metraje, y el motivo del título “Drive my car” tampoco parece relevante hasta bien entrado el largo filme.

Pero como suele suceder con el cine oriental, desde varios recovecos se va armando el mono y en ese sentido, la satisfacción que da el ir desenmarañando la cabeza de estos personajes es maravillosa, sobre todo considerando que nadie se da a entender claramente y todos van por la vida adivinando qué quiere su contraparte.

Por eso dominan las miradas y los monólogos como elementos comunicacionales. Ese juego, mezclado con la labor del protagonista como director de una obra de teatro donde todos hablan un idioma distinto, da a entender que el caos de la Torre de Babel también se da entre personas que hablan el mismo idioma.

“Drive my car” no es fácil. Es densa, tiene muy poco humor y obliga al espectador a soportar cortes repentinos de sonido y luz que buscan confundir tanto como están los protagonistas, aunque al final todo queda claro y pareciera estar resuelto. Sólo que el camino es largo. Muy largo y pesado.

Nightmare Alley

Dir: Guillermo del Toro
Cuatro nominaciones
En Star+

Cuando un misterioso hombre llega de improviso a un feria itinerante llena de extraños personajes rápidamente empieza a hacer migas con algunos de ellos, detonando la duda en algunos y la atracción de otros. Thriller sicológico y seudo paranormal de Guillermo del Toro, que vuelve a la Academia dejando atrás los monstruos fantásticos que les conocimos para mostrar su visión de los más peligrosos monstruos humanos.

La película

Acostumbrado a relacionar la fantasía al oscuro mundo real, el mexicano Guillermo del Toro lleva años trabajando un perfil muy definido como creador. Por eso a ratos pareciera que “Nightmare Alley” funciona como una salida de libreto del director que ha llevado a la pantalla a una larga lista de monstruos con absoluto éxito.

Y es que este filme, aunque en la línea del thriller sicológico que lo caracteriza, habla de un grupo de personas que vive para engañar al resto en una feria itinerante donde pululan supuestas mujeres videntes, hombre no tan forzudos y “monstruos” que en realidad son seres humanos completamente perdidos.

En ese lugar nada con comodidad Stan Carlisle, un extraño que llega pedir techo y comida temporalmente rimeros para seguir trabajando después, aprendiendo de los engaños y conociendo a todos los que habitan en el lugar, generando cercanía con algunos y roces con otros.

Es en esas dinámicas donde los personajes empiezan a mostrar lo mejor y lo peor de si mismos, desoyendo consejos con terribles consecuencias. Así Del Toro va desmarañando los miedos y traumas de cada uno de ellos mediante hechos, engaños y trucos que van creciendo tanto en beneficio como en el costo asociado, de salir mal.

Y quienes conocemos al mexicano sabemos que cuando se trata de pagar los platos rotos de la fantasía, sus personajes los pagan. Y con creces.

The tragedy of McBeth

Dir: Joel Coen
Tres nominaciones
En AppleTV+

Aunque Hollywood, y el cine en general, adora a William Shakespeare, la Academia no suele rendirse a las adaptaciones fílmicas del reputado escritor inglés. En ese sentido, las tres nominaciones de “The tragedy of McBeth” parecieran ser suficiente premio para un filme que, aunque basado en un clásico de la literatura, se mantendrá lejos de la gran audiencia. 

La película

Con una cinematografía en blanco y negro intrigante, misteriosa y llena de claroscuro, el debut de Joel Coen en la dirección -sin su hermano Ethan- es una pequeña joya audiovisual. Aprovechando la libertad que entrega el teatro a la hora de construir escenarios donde montar el texto, Coen explota todas las sombras y gamas de grises para contextualizar una historia tradicional del bardo inglés: traición, asesinato, sangre y locura de la monarquía.

Además, lucen los actores. El nominado Denzel Washington destaca como protagonista, pero la ausencia de Frances McDormand sólo se explica como argumento para  evitar el completo dominio reciente de la actriz en estas ceremonias. Y es que con los tonos grises mandando en el cuadro, el expresionismo de McDormand, Washington y el resto del elenco cuajan de tal forma que a ratos el film parece una clase de actuación. 

Being the Ricardos

Dir: Aaron Sorkin
Tres nominaciones
En Prime Video

Animador constante en la categoría Mejor Guión, Aaron Sorkin decidió en “Being the Ricardos” describir la última semana en que Lucille Ball y Desi Arnaz, reyes de la comedia televisiva en los años 50, trabajaron juntos. Mostrando una radiografía al backstage del show mas popular del momento, el filme llega a los Oscar gracias a un elenco potente y consolidado, con menciones en las categorías mejor actor, actriz y actor de reparto.

La película

Lejos de los salones de la Casa Blanca y la política actual, espacios donde el guionista y director Aaron Sorkin nació y creció, “Being the Ricardos”, drama familiar/laboral lleno de matices emocionales, parece mas bien una salida de libreto de Sorkin.

Y es que esta biografía parece un ejercicio de autocontrol de parte del guionista, reconocido por elaborados diálogos llenos de ritmo y precisión. Acá toma palco para darle el texto a sus protagonistas. Y aunque son Nicole Kidman y Javier Bardem quienes llevan la batuta como la pareja principal, el resto del elenco logra extender las palabras para ir llenando los espacios con tensión y juicio.

Y aunque “Being the Ricardos” esta lejos de sus mejor trabajo, su estilo en este tipo de filmes se agradece pues otorga acción y color a lo que bien podría haber sido un drama. Es una combinación interesante que dejó todo en manos de los actores. En eso es un completo éxito.

Encanto

Dir: Jared Bush y  Byron Howard
Tres nominaciones
En Disney+

Un huracán y no de jacarandas. Así puede definirse el paso de “Encanto” en el inconsciente colectivo de la humanidad este año. Apalancado por una batería de hits que dominan las listas de Spotify de padre e hijos, las peripecias de la Familia Madrigal serán un tema obligatorio en la ceremonia en Los Angeles, ya sea para tirar la talla, cantar y hasta bailar.

La película

Si somos honestos, muchos padres pensamos que “Encanto” era una nueva forma de exprimir con animación digital esto de tener sangre latina, tras el exitoso y emotivo resultado de “Coco”, de la rival Pixar.

Pero qué equivocados estábamos. Y es que “Encanto” toma con respeto una dolorosa etapa en la historia de Colombia para dar origen a una saga familiar llena de magia y superpoderes y donde Maribel, la joven protagonista, debe lidiar con ser la única del lote sin un don mágico.

Tocando temas que buena parte de la humanidad puede comprender -la fuerza del matriarcado y la presión familiar por responder a las expectativas-, y que en la vida real generan fuertes emociones, “Encanto” transforma un drama familiar en una fábula festiva, llena de color y sentimiento, y musicalizada con una serie de temones que tardarán mucho tiempo en desaparecer.

The lost daughter

Dir: Maggie Gyllenhaal
Tres nominaciones
En Netflix

Debut de la actriz Maggie Gyllenhaal en la dirección, “The Lost daughter” es la cita indie de turno de esta ceremonia. Con un presupuesto ínfimo y una producción simple pero el apoyo de enormes rostros en los papeles principales, esta especie de thriller maternal de vacaciones tiene nominaciones parra Olivia Colman y Jessie Buckley como actriz principal y de reparto, además de un reconocimiento a Gyllenhaal por su adaptación a la novela homónima de 2006.

La película

El debut de Gyllenhaal en el cine es sin duda una historia que a grandes rasgos parece femenina pero que engloba, con angustia, preocupación y duda muy maternal, temas mas amplios relacionados a los duros momentos que tienen las relaciones entre padres, madres, hijas e hijos.

En ese sentido, el trabajo de Colman y Buckley, especialmente esta última como la madre “innatural”, potencia completamente una historia que es tan simple como contemplativa: la extranjera mirando de lejos como una ruidosa familia se toma las instalaciones donde el personaje de Colman buscaba descansar. Incómoda e insegura, sus pocos momentos de liberación se ven empañados por la presencia de un tercero que llena de dudas sus actos.

Así se va desenrollando una trama que une a una serie de personas que poco tienen en común salvo la presión de ser quién deben ser y cómo el entorno va afectando esas intensiones, configurado un thriller sicológico donde los monstruos son nuestras propias trancas.

Licorice Pizza

Dir: Paul Thomas Anderson
Tres nominaciones
En cines

El retorno de Paul Thomas Anderson a los Oscar llega con esta historia de amor entre Gary Valentine, un adolescente de 15 años lleno de madurez, y Alana Haim, una joven de 25 llena de infantilismo. Juntos, y por separado, van inventando formas para ganar algo de plata en el creciente mundo de la entretención en Los Angeles.

La película

Basada en experiencias, sensaciones y personas muy reales, “Licorice Pizza” es casi una oda a la vida adolescente del director Paul Thomas Anderson. Y si se siente familiar es porque el director toma buena parte de los trucos que usó en cintas como “Boogie Nights” y “Punch-Drunk Love” para adornar en estilo esta historia de amor juvenil entre dos disparatados personajes.

También Anderson recae a la hora de darle contexto real a esta loca historia donde los protagonistas se inventan formas de sobrevivir. Famosos desfilan en la pantalla, narrando hitos casi cliché de Los Angeles de los 80 que parecen de fantasía, pero que como la lluvia de ranas en “Magnolia”, si ocurrieron.

Por eso se siente a “Licorice Pizza” como la peli más Andersonista de Paul Thomas Anderson, lo que no es menor considerando que posee un catálogo impecable, sin fallas. Esta pequeña cinta, de producción casi indie pero con la espalda de toda una industria es, efectivamente, Anderson puro y duro.vY eso nunca es malo.

Cruella

Dir:  Craig Gillespie 
Dos nominaciones
En Disney+

No hay muchas películas que sean spinoff, live-action y origin story al mismo tiempo. “Cruella” es eso y a la vez, una renovación estilística, una visión renovada, producto único que apostó sin asco tanto por la forma sobre el fondo. Con una producción de ensueño y un acertado ojo sobre la cultura popular, “Cruella” merece llevarse a casa uno de las dos premios a los que está nominado: maquillaje y/o vestuario.

La película

Inspirada en uno de los villanos más “humanos” del viejo catálogo de Disney+, nadie sabia mucho sobre la vida y obra de Cruella de Vil, la terrorífica tía que busca hacerse un abrigo con la piel de un enorme puñado de dálmatas.

Por eso su gran logro fue extender la poca información que se tenía de ella y crear una historia de origen contemporáneo, abrazando el concepto Cool Brittania con muchos guiños musicales, diseño y, en general, vibras rebeldes, atractivas y con un arte que pocas veces se vio en un filme de Disney.

En ese sentido, lo mejor de “Cruella” fue reconfigurar un personaje que pasó de ser uno de los villanos más recordados de Disney a un nuevo referente en actitud para los tiempos modernos. Mucho ayudó el tener a Emma Stone exprimiendo un personaje que calzó justo consigo mismo. Eso, sumado a un elenco muy ad hoc -Emma Thompson como villana es deliciosa- y una historia familiar, de traiciones y verdades crudas, conjugaron para entregar el que puede ser mejor live action de Disney.

The Eyes of Tammy Faye

Dir: Michael Showalter
Dos nominaciones
En cines

Biografía basada en la vida de Tammy Faye Mesner, hija de una familia profundamente religiosa hasta que alcanzó el peak de la fama junto a su marido Jim Bakker cuando le dieron un nuevo aire al teleevangelismo en EE.UU. en los 80. Llega a los Oscar con lo que seguramente es lo mejor del film: la actuación de Jessica Chastain y a forma en que lograron hacernos olvidar, través del maquillaje, que estábamos viendo a Chastain.

La película

Considerando que “The eyes of Tammy Faye” es la biografía de una mujer clave en el teleevangelismo estadounidense, es imposible que el foco se aleje mucho tiempo de su persona. En eso ayuda una enormidad el trabajo de Jessica Chastain, actriz que deja de lado la severidad que caracteriza a sus otros roles destacados -“Zero Dark Thirty”, “Molly’s Game”- para dar espacio a un personaje que, en sus formas, parece una tierna, emocional y carismática caricatura de persona.

Y se agradece porque el resto del film no apoya mucho. Pasando rápidamente de los años 50 y 60 hasta los 80, vemos como Tammy Faye se va transformando en una víctima de su entorno, sean inescrupulosos y poderosos teleevangelistas – Vincent D’Onofrio como Jerry Falwell es imperdible- y un marido pusilánime, para terminar pagando los platos rotos de todo el escándalo que la rodeó.

Y aunque la mujer está lejos de ser inocente, en manos de Chastain su culpabilidad se nota menos. En ese sentido, “The eyes of Tammy Faye” se ve como la historia de origen de una estrella cristiana que, dentro de un ambiente profundamente machista y conservador, y con su pelo teñido, sus ojos pintados y su imparable amor por los desvalidos, hizo más por el feminismo en EE.UU. que muchas de las combativas feministas modernas.

Madres Paralelas

Dir: Pedro Almodovar
Dos nominaciones
En Netflix

El inesperado embarazo de Janis le permite conocer a Ana, una joven madre que, al igual que el personaje interpretado por Penélope Cruz, es madre soltera por accidente. Ese es el principio de este nuevo thriller de Pedro Almodóvar que junto a la actriz vuelven a la Academia muy en el tono que se le conoce y ama: color, música y drama familiar, aunque actualizado a la sensibilidad de estos tiempos.

La película

Aunque el manchego director está lejos de la fama que amasó a mediados de los 00 con “Volver” y “La mala educación”, Almodóvar nunca perdió el ritmo de trabajo pese que sus filmes estuvieron lejos del reconocimiento global de antaño, y donde mucha culpa la tiene la fallida comedia “Los Amantes pasajeros”.

Por eso “Madres paralelas” se siente como un retorno. Primero, porque recupera la forma narrativa que lo hizo famoso en todo el mundo: retratar con humor, sentimiento y un diseño de producción lleno de color, las sensibilidades femeninas, en este caso de dos mujeres que como madre solteras van descubriendo una serie de incidentes que marcan su destino.

Entre medio están los hombres que actúan como hitos dentro de sus historias. El abuelo que falleció antes de la Guerra Civil, el irresponsable sociólogo que embaraza a una mujer, el monstruo que violó a la otra, y los padres medio presentes y medio ausentes, todos víctimas y culpables de las circunstancias que fueron creando.

Con una actuación de Cruz que confirma su estatus como la actriz española más famosa y respetada de la historia, “Madres paralelas” es una cinta que aunque esta lejos de ser lo mejor de Almodóvar, permite recordar que el español es, al igual que su musa, uno de los directores españoles mas famosos y respetados de la historia. No es menor.

tick, tick…BOOM!

Dir: Lin Manuel Miranda
Dos nominaciones
En Netflix

Juntando a dos tipos que deben estar en el peak de popularidad/efectividad laboral – el director Lin-Manuel Miranda y el actor Andrew Garfield – “tick…tick..Boom!” es el tercer musical en ser nominado este año, en este caso gracias a un trabajo de post producción muy ad hoc para una biografía del creador de “Rent” y una actuación que debe estar dentro de los mejores roles de ex/actual Spider Man.

La película

Cada vez que se estrena un musical y éste llega a los Oscar, alguien dice por ahí “vuelve el musical, género cinematográfico que estaba muerto”. Pues parece que nunca en realidad ha muerto porque siempre se encarga de aparecer, este año con tres ejemplos, siendo el mejor quizás el menos nominado.

Y es que si hablamos de película musical, el trabajo de Lin-Manuel Miranda a la hora de adaptar la autobiográfica “tick tick…BOOM!”, basada en la carrera del también compositor y director de Broadway Jonathan Larson, es casi perfecto. Abrazando la idea de que la gente se pone a cantar donde sea, la cinta toma la historia, profundamente neoyorquina y llena de cameos de estrellas de culto locales, y le pone música popular con mucho sentido cinético y tensión emocional.

En ese sentido, el uso de Garfield como el animado Larson es el gran acierto de todo el show. Con amplias habilidades para bailar, cantar y expresar emociones en su cara para modificarlas en cosa de segundos, pudiendo llorar y gritar justo después de reír, Garfield hace la cinta, de principio al final, siendo el motivo principal de porque este filme, que aunque no pasará a la historia, le sacará una lágrima al más cínico.

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