Economía en negativo: los complejos meses que se vienen por delante

Una actividad económica que se desacelera plantea un escenario complicado, donde se topará con un mercado laboral que no se ha recuperado de la pandemia e irá a peor, sumado a un costo de la vida que tardará en dar un respiro.

Sí, fue mejor de lo esperado, pero es el primer dato negativo desde febrero de 2021. El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de septiembre fue de -0,4%, es decir, la economía chilena decreció en el noveno mes del año, según informó este miércoles el Banco Central.

“Está claro que estamos pasando por una recesión, al menos dentro de la definición técnica”, afirma Álvaro Acosta, director de Finanzas Corporativas de OpenBBK. Algo más optimista es Juan Ortiz, economista senior del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, quien destaca que se esperaba una caída más profunda -cercana al 1%- esto si comparamos las extraordinarias cifras de dos dígitos de crecimiento que tuvo la economía chilena gracias al boom de consumo, producto de los IFE y retiros del 10%.

En ese sentido, destaca que si se compara con el mes anterior, es la segunda vez consecutiva que la actividad económica anota un alza, “lo cual es una buena señal y refleja, en cierto modo, que el proceso de ajuste macroeconómico ha sido mucho más suave de lo esperado”, acota. ¿No ha empezado la recesión? A juicio de Ortiz no, porque no se ha dado el requisito técnico aún de que en dos trimestres consecutivos, la economía haya registrado datos negativos.

Pese a ello, todo apunta a que 2023 será negativo, con una contracción de -1,3%, de acuerdo a la última estimación del Fondo Monetario Internacional (FMI), con lo que Chile sería el único país de América Latina cuya economía no crezca.

La “tormenta perfecta” que se avecina

Independiente de los tecnicismos, en lo que sí coinciden ambos especialistas es que el ciclo en el que entra nuestra economía no es el mejor. Y más allá de las cifras macro que mucha gente no entiende, donde sí se percibirán efectos directos es en si mañana tendré trabajo y si las cosas seguirán estando tan caras.

En ese sentido, Acosta resalta que el reporte del Banco Central da cuenta que la caída se ve fuertemente reflejada en la contracción del gasto de las personas, por ende, es el consumo y comercio donde esto está pegando más. “El empleo en esas áreas es el más impactado en casi un 10%, se han perdido cientos de fuentes laborales concentradas en el comercio y lo sigue el área de la construcción y todos sus micro nichos subyacentes”, advierte.

Un factor clave puede ser la temporada alta que se avecina, verano que ofrece muchos puestos de trabajo en áreas como el agrícola o el turismo. Pero el efecto, aunque retardado, se va a notar. El académico de la UDP recuerda que “la creación de empleo es una variable que se encuentra rezagada (…) cuando la actividad económica se desacelera, el mercado laboral no lo incorpora inmediatamente”.

Sin embargo, advierte que aunque demore, se va a percibir, en un escenario en que el mercado laboral “ya ha mostrado debilidad desde principios o mediados de este año”, añade. A lo anterior, resalta que este aún no se recupera del efecto pandemia y hay muchas personas que perdieron su trabajo y no han vuelto a buscar otro.

“Y si bien se puede establecer una cierta creación de empleo asociado a ciertos sectores (ej el verano), hoy el manufacturero y de la construcción están destruyendo empleo”, recalca.

Costo de la vida que tardará en ceder

En este contexto, el costo de la vida es el otro pelo de esta sopa y, pese a que las previsiones indican que ya alcanzamos el peak de inflación -hoy en 13,7% anual, la más alta en 30 años- y que comenzará a ceder, esto no será tan rápido ni significa que el valor de bienes y servicios vaya a bajar, sino que solo dejará de subir tanto, por lo que por un tiempo viviremos en un escenario no muy amigable: menos empleo disponible -por ende menos ingresos- con precios que permanecerán por las nubes.

“Efectivamente en los próximos meses, considero que el escenario económico va a ser mucho más complejo, porque vamos a tener, por una parte, menor crecimiento en términos internanuales y, por otra parte, una inflación que va a seguir sobre dos dígitos y no va a terminar ahora en diciembre, se va a mantener durante los primeros meses del año 2023, por lo tanto nos esperan varios meses de una situación muy difícil”, concluye Ortiz.

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