Co-Fundador de NotCo inicia cruzada para internacionalizar startups biotech desde Chile al mundo

“La idea es que cualquier compañía desde México hacia el sur que piense en hacer negocios en biotecnología a escala global piense en The Ganesha Lab como algo necesario”.

No era difícil adivinar la llegada de Pablo Zamora, uno de los fundadores de la popular startup food tech NotCo, al directorio de The Ganesha Lab (TGL). Además de toparse en eventos del rubro y desarrollar relaciones con varios directores de TGL, en Zamora vive la idea de apoyar emprendimientos tan complejos como son los biotecnológicos, la especialidad de The Ganesha Lab.

“La biotecnología es una disciplina que requiere una alta especialización y los negocios relacionados a esa temática tiene una dinámica que es bien propia a su materia, que no se comparte con otras industrias. En ese contexto The Ganesha Lab es necesaria y brinda un aporte crucial al ecosistema”, explica Zamora, que llega a esta aceleradora global con la idea de afianzar ese expertise en Latinoamérica. 

The Ganesha Lab tiene todas las condiciones para convertirse en el más relevante player regional y creo que mi contribución va justamente en esa dirección de la escalabilidad y de constituir junto a The Ganesha Lab un footprint muy marcado de alta reputación. Uno no puede tratar la biotecnología como otras tecnologías como es el desarrollo de apps, u otras. Requiere experimentación, generar conocimiento y validaciones que requieren harto tiempo, y hay que tener una mirada para apoyar estos emprendedores que es bien única y ojalá se nutra de gente que ha estado relacionada con el negocio”.

¿Cuál será tu labor en The Ganesha Lab? 

“Colaborar con el equipo ejecutivo en el desarrollo de tareas con miradas complementarias y perfilar un programa de aceleración fructífero con alianzas internacionales para posicionarnos como un vehículo efectivo que permita que estas compañías se desarrollen a través de la inyección de capital. El rol que tengo que jugar en The Ganesha Lab es apoyar en estas dimensiones, para lo cual se requieren distintas energías y redes”.

¿Y qué puedes aportar ahí?

“Lo que busco, y que es lo que hago en todos los espacios, es tratar de generar capacidades que se pongan a disposición de la sociedad. The Ganesha Lab es un actor social que lo que hace no es sólo capacitar emprendedores y desarrollar buenos negocios, sino siempre desde la mirada de querer aportar a soluciones y resolver problemáticas latentes y dolores sociales. El resolver esas problemáticas es algo que me obsesiona mucho, y no sólo en la formación de compañías de base científica y tecnológica, sino también en la formación de niños y jóvenes con una mirada crítica y científica del medio ambiente. Me interesan los espacios políticos donde estos conceptos y miradas pueden permeabilizar a cualquier persona y no sólo a la élite científica”.

En ese contexto, ¿cuáles son las metas?

“Queremos desarrollar una marca importante a nivel latinoamericano. La idea es que cualquier compañía desde México hacia el sur que piense en hacer negocios en biotecnología a escala global piense en The Ganesha Lab como el camino a seguir. Para eso tenemos que continuar desarrollando un track record interesante, perfilar y acompañar a las compañías de manera exitosa, no sólo en lo económico sino también en lo técnico científico. Para eso es clave la internacionalización del startup y el trabajo realizado por Markus Schreyer -CEO The Ganesha Lab – estableciendo a las startups en los mercados internacionales y afianzando las alianzas correspondientes con los diferentes partners globales. Nuestra meta es que en 3 años The Ganesha Lab será el referente en toda Latinoamérica, una ScaleUp biotecnológica con impacto global reconocida por sus aportes concretos al ecosistema.

El foco y lo que falta

Zamora no le hace el quite a su carrera. Y como científico, cofundador de NotCo, colaborador de HubAPTA, fundador de la Nueva Escuela y asesor de la municipalidad de Melipilla, tiene claro el escenario que tienen las startups biotecnológicas en su camino 

“Chile tiene un alto potencial para resolver problemáticas mediante biotecnología. El tema es que gran parte de la biotecnología está en las universidades, donde la enseñan pero no la hacen. Domina la teoría pero no en la praxis, ya que hay mucho riesgo. El potencial está, la capacidad existe y cuando la gente se dedica a hacer las empresas y lo hacen bien y el apoyo llega, pero la falta de masa crítica hace que haya poca oferta, lo que hace que se concentran la inyecciones de recursos en pocas compañías, porque hay pocas compañías  resolviendo problemas globales”

¿Globales? ¿Cómo así? 

“Hay dos miradas para entender la biotecnología: una es la mirada territorial, que resuelve problemas a nivel local, y otra más bien global que responde a necesidades globales y demanda de usuarios en otro lugar. Y en Chile la vertical económica es el principal motor de las soluciones, enfocadas al agro, la industria salmonera, biomedicina, etc. Pero hay problemas mayores como el cambio climático, muy interesante de abordar, biotecnología para soluciones transversales, como el combustible verde. Entonces dependiendo de la óptica se pueden abordar soluciones según el impacto que se espera”.

¿Y qué falta? 

“Chile carece de infraestructura nacional. Hay pocos centros de biotecnología abiertos para que startups puedan desarrollar sus iniciativas. No existen incubadoras que cuenten con laboratorios, como sí ocurre en el área gastronómica, donde hay centros donde puedes arrendar por hora ciertos equipos y así no incurrir en altos gastos al inicio de los proyectos. Falta estructurar un diagrama donde todos los elementos estén presentes, no sólo las capacidades científicas, sino la mirada comercial, infraestructura, red de mentores y al mismo tiempo sofisticar la oferta del venture capital orientados con verticales biotecnológicas. Muchos de estos fondos son oportunidades. Si ven la oportunidad en biotecnología, o en tecnología de propiedades la toman. Pero cuando hay poco entendimiento del negocio de la biotecnología transversal en estos fondos, y lo ven sólo como negocios con alto riesgo y a largo plazo, no son considerados al momento de la inversión y hay que salir afuera a fondos más especializados para buscar el capital para poder hacer el crecimiento orgánico de las compañías”. 

Y el trabajo comienza ahora: Programa 2021

Y Pablo Zamora comenzó con todo, porque The Ganesha Lab se encuentra en pleno desarrollo de su sexta convocatoria 2021 para encontrar la nueva generación de startups biotech a internacionalizar desde Chile. Con plazo de postulación hasta el 4 de Julio, esta convocatoria seleccionará un grupo de emprendimientos que estén en etapas tempranas en su investigación y desarrollo, para -a través de un programa de perfeccionamiento intensivo de 3 meses (con mentorías, talleres y coaching individual) poder ayudarlos a instalar y posicionarse en el mercado estadounidense, iniciativa donde cuentan como partners a Johnson&Johnson, UC Davis Venture Catalyst, Thermo Fisher Scientific, Life Science Nation,  CIC Miami & MIT Enterprise Forum, Agrosuper , entre otros.

Al respecto, el ex miembro de NotCo hace un llamado a todos -emprendedores y científicos- a participar, ya que si bien el ecosistema ha crecido desde las ciencias de la vida “Sigue siendo insuficiente y estamos lejos de ser Boston y San Francisco, donde hay mucha menos gente, pero hay más foco, y en Chile no es un foco”.

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