Pequeños agricultores de Las Cabras aprenden cómo prevenir y manejar la plaga “de las mosca de las alas manchadas”

Durante los últimos años, ha producido importantes pérdidas económicas en frutales, como berries y cerezos.

En una exitosa jornada de capacitación técnica participaron productores de frutilla de la comuna de Las Cabras, en el marco del proyecto Drosophila suzukii: Plaga Presente-Futura Convivencia’, iniciativa ejecutada por la Universidad de O’Higgins (UOH) y financiada por el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC), del Gobierno Regional, que tiene por objetivo entregar a los agricultores herramientas para el manejo de esta problemática, con miras al largo plazo. 

La Drosophila suzukii, conocida como mosca de las alas manchadas, es originaria de Asia. Ingresó a Chile en 2017 y a la Región de O’Higgins en 2019. Durante los últimos años, ha producido importantes pérdidas económicas en frutales, como berries y cerezos, lo que ha afectado duramente a la agricultura familiar campesina.  

Paula Irles, coordinadora del proyecto, se refirió a los detalles de la última jornada realizada a los productores – solicitada por INDAP – donde asistieron productores, funcionarios de esta institución y el SAG.

“Realizamos una capacitación teórica; con charlas relacionadas a la prevención de la plaga y monitoreo, además de un taller de elaboración de trampas caseras para que los agricultores puedan monitorearla con sus propias herramientas”, señaló Irles.

“También desarrollamos una actividad práctica donde se utilizaron lupas para que los presentes pudieran identificar los caracteres morfológicos que ayudan al reconocimiento taxonómico de la especie”, agregó la coordinadora del proyecto.

Por otra parte, Michelle Morales, investigadora del Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF), expuso sobre los antecedentes del proyecto y la situación actual de la plaga. Giselle Soto, jefa del Laboratorio de Entomología de la UOH y coordinadora de las actividades en terreno del proyecto, expuso sobre monitoreo y trampeo y, por último, Mario Muñoz, técnico de terreno del proyecto, realizó un taller de elaboración y revisión de trampas y atrayentes caseros.

“El objetivo es que todos tengan la mayor información acerca de lo que está pasando con esta plaga en la región, que todos conozcan los manejos que se pueden hacer y cómo poder convivir con ella, ya que es muy relevante para la industria frutícola (…) ellos son pequeños productores, por lo tanto, esto los ayuda a tomar decisiones a partir de lo que les hemos entregado y de lo que pudimos ver en terreno”, enfatizó Giselle Soto.

La jornada finalizó con una visita al predio de uno de los productores de la localidad de Llallauquén, que participa en el proyecto, para conocer de primera fuente la fruta que está infectada por la plaga y dar a conocer medidas de manejo de ésta.

En el lugar, Hernán Riveros, agricultor frutillero y beneficiario del proyecto, comentó que “conocía un poco de esta plaga, porque ya me habían dado información y porque desde diciembre en adelante la he tenido en mi campo. Puedo decir que no es buena, porque se pierde fruta y no es fácil de controlarla (…) la capacitación fue muy buena y me ayudó bastante, porque tengo ahora más armas”. 

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