Dinero más caro: el alza de la tasa de interés en 5 claves

Con un incremento mayor a lo esperado, el indicador ha subido más de 10 puntos en un año tratando de pillar al desbocado costo de la vida. Aquí te explicamos qué significa y cómo te afecta.

Hace un año los temas eran otros. La economía, pese a la pandemia, nadaba en efectivo con los retiros del 10% y los IFE, y el consumo estaba en su mejor momento. Pero esa “fiesta” se acabó y este año estamos viviendo la resaca: el flujo de plata se cortó justo en un momento en que el costo de la vida se fue a niveles no vistos en décadas. Y para bajar la fiebre de este sobreconsumo, sumado a factores externos como la guerra en Ucrania, el Banco Central (BC) tuvo que aplicar la medicina que tiene a mano: subir la tasa de interés.

Conocida técnicamente como Tasa de Política Monetaria (TPM), ayer este indicador llegó al 10,75%, cuando hace un año estaba en apenas el 1,5%. Con esta fuerte alza, el ente emisor busca, básicamente, dos cosas: hacer que el pedir plata prestada sea más caro y, por ende, que la gente tenga menos dinero para gastar y así que la menor demanda por comprar haga que el precio de los productos y servicios deje de subir -es decir, que baje la inflación-; por otro lado, que la gente que tiene efectivo a mano, en vez de que la gaste, la ahorre y obtenga una rentabilidad mayor con esta tasa de interés alta.

Pero ¿qué significa que el alza de ayer de la TPM fuera más alta de lo esperado por los expertos en el mercado? ¿cómo nos pega en el bolsillo? ¿hasta cuándo? Te lo explicamos en estas 5 claves:

1. Costo de la vida que no se “desinfla”

El alza de los precios no se ha frenado al ritmo esperado, por lo que el Banco Central se vio obligado a apretar más fuerte el freno. “Efectivamente, esto tiene relación directa con las proyecciones de inflación a nivel internacional que ha tenido mayor persistencia de lo pronosticado, además se espera que durante este mes se alcance el peak de inflación nacional”, advierte Jean Paul Quinteros, economista y académico de la Escuela de Economía y Negocios de la U. Central.

Coincide Jorge Berríos, docente en Unegocios de la FEN Universidad de Chile, quien estima que “el Banco Central está leyendo que aún no está controlada del todo la inflación y que las variables subyacentes que inciden en esta aún están presentes”. A su vez, remarca la incidencia en otro indicador que también golpea fuerte al bolsillo. “La UF superó los $3.000 de variación anual y se empinará por sobre los $34.000 a contar del 10 de septiembre”, factor que dice también es motivo para esta fuerte alza en la tasa.

2. Subirla más ¿hasta qué punto?

Este martes, al informar del alza, el BC da a entender que se está llegando a un cierto límite.  “La TPM se ubica en torno al nivel máximo que considera el escenario central del IPoM de septiembre. Los próximos movimientos de la tasa dependerán de la evolución del escenario macroeconómico”, dijo la entidad en su comunicado.

Pese a ello, Berríos estima que la tasa de interés “tiene espacio para subir un poco más, si es que no se cumplen las expectativas del Banco Central de controlar la inflación”. De hecho, subraya que de los cinco consejeros del organismo, uno de ellos estaba por, incluso, subirla aún más de lo que se hizo. 

Aunque el equilibrio es sensible, porque mientras el costo de la vida no se frena, la economía si muestra signos de ello. “Esta TPM es la mas alta de los últimos 24 años, de hecho, antes de esta alza ya se están viendo efectos de la desaceleración, con una menor creación de empleos”, advierte el académico de la U. Central.

3. Crédito más caro

Es una de los objetivos, pese a sus consecuencias: hacer más caro el crédito. “La TPM afecta transversalmente al sistema financiero, es una especie de línea base sobre el costo de los créditos. Ha disminuido la volatilidad, pero con esta alza es posible que todos los créditos se vean afectados”, alerta Quinteros.

Por su parte Berríos pone el foco particularmente en las pequeñas empresas y cómo esto les afecta. “Creo que los mayores afectados son las empresas que requieren capital de trabajo para sus operaciones y sobre todo a nivel de pyme. Una persona puede restringir el consumo, pero una empresa no puede restringir el pago de sueldo o parar su operación”, advierte y añade que este escenario es más complejo aún, porque los bancos e instituciones financieras podrían ver algunos riesgos de insolvencia en algunas empresas, precisamente, por la carga financiera, es decir, que esté demasiado endeudadas.

4. Saber endeudarse

Dado el panorama actual, no es de extrañar que muchas personas se vean en la obligación de recurrir a algún tipo de préstamos para sobrellevar la crisis. ¿Cuál es la mejor alternativa? Lo importante es tener claro para qué, dicen los especialistas.

“Si tiene que reemplazar un electrodoméstico por ejemplo, le sugiero pagar en cuotas. Si está sobre endeudado y quiere consolidar deudas, le sugiero ver un crédito con las cajas de compensación, ya que tienen muy buenas tasas y lo puede hacer a través de descuento por planilla por su empresa. En este último caso también es una buena alternativa para casos de enfermedad o gastos que no puedan postergarse”, aconseja el académico de la U. de Chile.

5. ¿Alguien se beneficia?

Pese al complejo panorama, habrá que buscar el vaso medio lleno. Y sí, hay formas de obtener algún beneficio de esta histórica tasa de interés, claro que no es para todos.

Quienes podrían verse beneficiados son aquellos que tienen posibilidad de ahorrar, ya que los depósitos a plazo por ejemplo tendrán mejores condiciones en términos de retorno de lo depositado”, indica Quinteros. “En ese aspecto, indirectamente, los beneficiados son aquellos que tienen capital para invertir”, subraya Berríos.

Total
1
Shares
Previous Post

Crean alianza para formar el primer ERP Fintech de Chile

Next Post

Lectura, IA y reciclaje en Entreprenerd via TXS Plus

Related Posts
Total
1
Share