Múltiples plataformas de streaming: ¿Da para tanto?

En la última década la forma de consumir contenidos audiovisuales cambió radicalmente, pero también el costo que ello implica. La duda es cuánto aguanta el mercado, nuestro bolsillo y cómo sobrevive la forma tradicional de ver TV.

Hace una década, la forma en que veíamos películas, series o deportes era básicamente a través de la TV abierta y/o el servicio de TV paga, quizás sumando su paquete de canales premium. Estaba todo en un solo lugar, pagando apenas una cuenta cada mes. Diez años después, la situación es bastante diferente.

Con cada vez más hogares conectados a internet fija (62,52% a junio 2022, según la Subsecretaría de Telecomunicaciones, Subtel), sumado al explosivo crecimiento de los accesos a internet móvil -más aún con el actual 5G-, las plataformas de streaming de masificaron. 

“Aproximadamente el año 2011 Netflix comenzó a ofrecer sus servicios de streaming en Chile, siendo la primera plataforma en hacerlo frente a la posición dominante de los cableoperadores de la época (…) Lentamente la oferta de contenidos de Netflix fue aumentando sin que aumentara proporcionalmente su base de suscriptores. El punto de quiebre fue el aumento en la velocidad de transmisión de datos por Internet o banda ancha lo que permitió generar una experiencia de consumo que se reflejaba en que los contenidos no se congelaban o pegaban”, confirma Ricardo Sierralta Calderón, académico Advance en Comunicación Audiovisual Multimedia de la U. Central.

Netflix fue la primera, sin embargo hoy contamos con siete diferentes alternativas y que son las más usadas en Chile. Eso sin contar con la oferta de aplicaciones de las propias cableoperadoras. Según la plataforma JustWatch, en 2021 la empresa del “tudum” fue el servicio más utilizado en nuestro país con el 24%, le sigue muy de cerca Amazon Prime Video (21%), luego Disney (15%), HBO Max (11%), Star+ (7%), Paramount+ (6%), Apple TV (5%) y Movistar Play (2%).

De esta manera, la oferta de contenido en cine, series y deportes se multiplicó de forma exponencial… y el gasto también. ¿Ha hecho el ejercicio? Consideremos el plan estándar de Netflix, más Disney+ (para los pequeños del hogar) y añadamos Star+ (que incluye oferta deportiva). Contratar solo estos tres servicios cuesta $18.820. Claro, sin incluir el costo del plan de internet.

Pero entre tanta alternativa, solo queda saber qué es lo que se quiere ver. “Es muy probable que hace unos años la tendencia haya sido a ‘tenerlo todo’, por la novedad implícita. Pero quienes lo usan se dan cuenta que no hay tiempo ni dinero para sostener plataformas que poco y nada se ven. Este razonamiento debería estar primando a esta altura”, considera Claudio Lagos Olivero, doctor en comunicación social y director de la Escuela de Publicidad de la Universidad Diego Portales (UDP).

En ese sentido, el académico sostiene que el costo de estos servicios no debería ser tema, porque “tiendo a pensar que lo que sucede es que las personas que van optando por el streaming, son selectivas. Es decir, que eligen una plataforma troncal, y dos o tres complementarias de acuerdo con las preferencias de su círculo más cercano. De otra forma, no hay presupuesto que resista”.

La crisis de Netflix

La pregunta es si el mercado da para tanta plataforma o alguna irá quedando en el camino. Y bueno, es cosa de ver lo que está sucediendo con la pionera en esto. En su más reciente reporte del segundo trimestre del año, Netflix reportaba la pérdida de 970 mil suscriptores (aunque esperaba perder más). Pero el mazazo para la compañía que acabó con Blockbuster fue que, por primera vez, otra plataforma la destronaba.

En agosto Disney informaba que llegó a 221 millones de suscripciones a nivel internacional, superando los 220,7 millones de la plataforma conocida por éxitos como Stranger Things o The Crown.

Ante este competitivo escenario, Netflix reaccionó con dos medidas que parecen no ser tan populares. La primera fue el restringir que los usuarios pudieran compartir su cuenta, cobrando una tarifa extra si quiere sumar, por ejemplo, a un pariente. Y la última novedad es lanzar un plan más barato, pero que incluye publicidad y contenido limitado que, por ahora, estará disponible en doce países por 6,99 dólares (unos 6.500 pesos chilenos). 

Anuncio similar que, por cierto, ya había hecho su más cercano competidor, porque Disney+ indicó que lanzará el 8 de diciembre, un plan con publicidad en Estados Unidos por 7,99 dólares (unos 7.400 pesos chilenos). 

¿Estamos frente a una burbuja que está por explotar? “Es difícil predecir el comportamiento de los grandes actores del mercado, pero claramente hay una gran concentración en dos o máximo, tres”, opina Sierralta. En la misma línea, Lagos señala que “estamos en un escenario intermedio en la evolución del streaming, donde los datos muestran que se ha tocado techo”, donde tras un acelerado crecimiento, “las piezas que lo componen se empiezan a reacomodar”.

El académico de la UDP va más allá y plantea que, como en todo modelo de negocio, va a ganar el más fuerte y el que se sepa adaptar. “El mercado es cruel en esencia, aguanta lo que permita la demanda. Hoy tenemos muchos actores intentando rasguñar un trozo de la torta de beneficios. Aquellos que mejor administren -sin romper- el modelo se convertirán en los tiburones que no dejarán nadar a los peces más pequeños del estanque”, asegura.

Particularmente, en el caso de Netflix, Lagos explica que lo que se observa es una respuesta a su competidor más directa. “Al parecer el líder de la categoría está dispuesto a transar el atributo diferenciador del modelo: la presencia de publicidad. De persistir, asistiremos al adiós definitivo del visionado libre de publicidad, traicionando de paso sus principios fundadores y acercándolos al modelo rancio de la TV de pago. Todo sea por sobrevivir frente a Disney, su monstruosa competencia”, sentencia.   

Y la TV como la conocemos ¿sobrevive?

Cuando apareció la televisión se dijo que la radio moría. No sucedió. Cuando apareció el streaming, también se afirmó que la TV como la conocíamos, el llamado formato lineal, sufriría dicho destino.

¿Qué dicen los datos? Según el Anuario 2021 del Consejo Nacional de Televisión (CNTV), el consumo de televisión de personas mayores en los últimos 10 años aumentó en un 44,5%. En contraste, el alcance en niños, niñas y adolescentes ha bajado en un 51% y 57%, respectivamente.

En tanto, la TV paga registró un aumento importante hasta la primera mitad de la década pasada, estabilizándose en  los últimos cinco años. De acuerdo a la Subtel, a junio de 2022 estaba presente en el 53,5% de los hogares, con más de 3,3 millones de suscriptores. Aunque cabe destacar que las compañías del rubro han tratado de adaptarse, ya sea sumando a su oferta a las plataformas de streaming o creando sus propias alternativas.

Dentro de este contexto, el académico de la UDP, opina que la TV paga también está en una etapa de ajuste. “Tiendo a pensar que reducirá su tamaño pero que finalmente logrará convivir con el sistema streaming, probablemente añadiendo valor agregado a su servicio. Tienen la infraestructura para hacerlo porque su estructura sigue siendo multimedial”.  En ese sentido, subraya que si alguien entiende de transformaciones y cambios es este servicio. “De facto, DirecTV o VTR, ofrecen como parte de su servicio una app de streaming con un catálogo restringido”. Algo similar sucede con Movistar y su aplicación Movistar Play, que prácticamente es un espejo de lo que se puede ver a través de sus decodificadores.  

Por su parte, Sierralta, destaca también nuevas alternativas que van surgiendo y se adaptan al formato tradicional de ver TV, “opciones que requieren solo de una buena conectividad como la fibra óptica. Por ejemplo Pluto TV (gratuito) o Zapping (pagado)”. También los canales abiertos han lanzado sus propias plataformas como una forma de no quedarse atrás en el actual contexto: TVNPlay, 13Go y MegaGo.

La clave es saber adaptarse. Claudio Lagos estima que “el cambio tecnológico implica un ajuste significativo, pero finalmente resisten. Pasó con el cine, la prensa, la radio, la TV de señal abierta y también pasará con la TV de pago. En pandemia se habló de la muerte de las salas de cine, por ejemplo. Pero el público ha vuelto a ellas a nivel global”, concluye.

¿Ver TV? También de invitamos a leer: Furor por sorpresiva aparición de Chile en “Rick y Morty”

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